domingo, 6 de octubre de 2013

Ilustraciones del libro: Historias fonendoscópicas.

En 12 días tendremos la presentación de nuestro libro: Historias fonendoscópicas, donde habrá una exposición de las ilustraciones que acompañan a cada relato.
Publicaré un adelanto de las ilustraciones en estos días previos al evento:







Ilustración del relato: Donde esté tu corazón.
Autora del relato: Ana Joyanes Romo.
Autora de la ilustración: Inma Vinuesa.








Ilustración del relato: Personas y máquinas.
Autor del relato: Claudio Colina Pontes.
Autora de la ilustración: Inma Vinuesa.









Ilustración del relato: La flaca.
Autora del relato: Blanca Villa.
Autora de la ilustración: Inma Vinuesa.









Ilustración del relato: Espaldas inclinadas.
Autora del relato: Ángeles Jiménez.
Autora de la ilustración: Inma Vinuesa.









Ilustración del relato: Humo.
Autora del relato: Ana Mª González Rinne.
Autora de la ilustración: Inma Vinuesa.







jueves, 3 de octubre de 2013

Recuerdos

Imagen internet
Hoy toca guardar recuerdos que nos inunden de imágenes cuando abramos la gaveta.
Os invito a guardar conmigo: libros, fotografías, objetos, besos, palabras...
Mi recuerdo: La armónica de mi padre.

miércoles, 2 de octubre de 2013

El talento no es gratuito

Un poco de pan caliente, el fuego negrea los filos, el hambre es dura y los días largos.
Ponerse a trabajar no fue decisión propia, dejar los estudios se daba por hecho.
Lo cotidiano era infringir las leyes del menor y Joan ya estaba atrapado en la rueda de la fortuna ajena, inmerso en una explotación anónima, trabajar con doce años.
El mundo es de los ricos, le decía su madre. Abre los ojos hasta que te duelan las sienes, deja que entre el rocío de la mañana por tu lagrimal y limpia las legañas resecas de la noche, podrás ver lo que te rodea y aprenderás de la vida.
No se llora por trabajar.
Pero Joan lloraba por ser niño, por no tener tiempo, por acordarse de su nombre escrito en mayúsculas, por no olvidarse de las sumas llevando y de las palabras agudas, llanas y esdrújulas, por haberse dejado Platero y yo en el pupitre y no volver a usar la mochila.
Los días pasaban y Joan crecía, la habilidad de sus manos era sorprendente, la frescura de su sonrisa contagiaba entusiasmo, la serenidad de su cuerpo dibujaba paz y su voz era fuerte.
No prospera el que más sabe, sino el que más ve.
Joan supo aprovechar las oportunidades, aprendió del más sabio, le abrió puertas a la imaginación, escondió sus escrúpulos, no dejaba para mañana lo que le tocaba por ley hacer hoy y sus palabras siempre iban acompañadas de actos nobles.
            Hoy se reúne con su jefe, después de muchos años de esfuerzo presenta la dimisión.
Joan tiene su propia empresa.
El talento no es gratuito.

domingo, 29 de septiembre de 2013

PRESENTACIONES

El 18 de Octubre es un día importante y muy especial.
Quedan solo unos días para que nuestro colectivo, amigos de La esfera Cultural, amigos de la sanidad, amigos de la literatura, nos unamos para la presentación de una nueva obra:

Historias fonendoscópicas



Relatos, cuentos basados en hechos reales o no, que quieren resaltar los aspectos humanos de la medicina, recordándonos los artículos del código deontológico médico.
Se presentará junto a una exposición de fotografías a color de ilustraciones dibujadas por mi y que acompañan a cada uno de los relatos que contiene el libro, con portarretratos hecho a mano.

Todos los que estéis por Tenerife ese día recordad: 18 de Octubre, en el Ilustre Colegio de Médicos de Santa Cruz de Tenerife a las 20:00 horas, no faltéis.

viernes, 27 de septiembre de 2013

El reloj de Julia

Imagen de internet
El reloj de Julia se paró. 
Sus manecillas no marcaban segundos, minutos ni horas.
Su madre gastó y gastó.
Gastó días de paciencia sentada frente al relojero que manipulaba las agujas.
Gastó el sueldo en arreglar sus piezas.
Gastó noches en vela sintiéndose culpable de su quietud.
Gastó fuerzas intentando que el tiempo no corriera sin ella.
Gastó prisas, gastó llantos, gastó aliento y sudor.
Todo se gastó menos las ganas de Julia.
Hoy el reloj de Julia volvió a caminar y Julia recuperará su tiempo perdido.
Ya nada la parará.


Dedicado a Julia.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

lunes, 23 de septiembre de 2013

Niños rotos

Imagen de internet
A los niños rotos, como yo, se nos distingue porque no sabemos mentir, por eso ocultamos aquellas grietas que han roto nuestro cuerpo.
Firmamos con una espiral de rayones inconexos y temblones, como nuestros pies, que se mueven sin parar, aunque pretendan esconderse en un zapato negro de hombre clásico.
Si descifran nuestro código corremos el riesgo de desangrarnos, por eso eludimos respuestas. Pero somos legales  y honestos, nos gusta la justicia. En situaciones incontrolables el color de nuestro rostro cambia de un blanco de asombro a un violeta vergonzoso demasiado acusador y, como somos inteligentes, con nuestra espontaneidad y el control de la palabra salimos airosos. Nuestros movimientos se vuelven pausados y cada maniobra tiene su estrategia.
Necesitamos que nos quieran por lo que somos capaces de dar que no es mucho. En nuestra habitación solitaria guardamos trajes viejos rotos y desordenamos nuestro orden caótico y lloramos la pena de una soledad regalada y viajamos con los libros al pasado de nuestras verdades inventadas y de nuestros encuentros idílicos.
Tenemos un carácter melancólico disfrazado de cómico jugando con la bola del mundo que nos aplasta, pero que no nos quita la sonrisa. Recuerda que somos niños con una risa fácil y contagiosa que se escapa por unos dientes tecleados.
A veces, las personas que ven una gota de sangre en uno de nuestros rincones ocultos, quieren curar la herida con una medicina que contiene demasiadas preguntas que no sirven para curar ni para borrar los años de cruz impuesta.

No somos populares, los colmillos de la defensa se resisten a permanecer en el anonimato, espantan al ignorante y al chismoso. Pero aunque nos podamos arrepentir, en el fondo, detrás de nuestros temblores culpables, de la autocompasión, de la música de los ochenta, de los recuerdos tristes, nos sentimos los más fuertes, porque somos únicos.

Enredos

Pegado al tornillo del pomo me encontré un papel enrollado, como un pergamino diminuto que escondía una frase tempranera:
"Los hilos se enredan, se empastan y se anudan, marañándose en el espacio, como telas de araña"