miércoles, 25 de noviembre de 2015

En el TEA con Mª Jesus y su club de lectura

Nunca me cansaré de repetirlo. No hay nada más gratificante para un escritor que sus lectores comenten su obra.

Ayer tuve el placer de compartir nada menos que dos horas con el club de lectura que se reúne en el TEA (Tenerife espacio de las artes). Fue toda una experiencia. Casi todos se habían leído El olor de los ausentes y, muchos de ellos, hicieron un análisis cuidadoso y exhaustivo de su lectura. Tere hizo un bonito repaso por mi biografía literaria, no me lo esperaba. Con sus palabras rompió el hielo y me regaló una primera acogida muy emotiva. Algunos, como Julio, anotaron frases, imágenes y párrafos que nos hicieron meditar, no solo sobre el contenido de la novela, sino sobre otros muchos aspectos de la vida. Y Andrés me confesó que se la había leído dos veces (todo un privilegio para mí) y, aunque no presumía de ser un lector profundo (aspecto que dudo), yo os aseguro que su lectura le despertó cuestiones que muchos hasta ese momento no me habían planteado, tanto del fondo como de la forma en que está escrita. Mª Jesús se dio cuenta de detalles que solo alguien con una lectura profunda es capaz de captar. Y todos, absolutamente todos, me acogieron con una amabilidad impresionante.
Quiero darle las gracias a cada uno de ellos. No me acuerdo de todos los nombres (Mª Jesús, Ana, Julio, Andrés, Paco, Gloria, Esther, Dácil, Tere, Jose Luis...) porque eran alrededor de veinte personas las que me acompañaron, pero os aseguro que no me olvidaré de sus rostros ni del momento tan maravilloso que me hicieron pasar.

La tarde se lleno de olor a literatura.




jueves, 19 de noviembre de 2015

Miel y locura

Hay personas eternas que jamás nos abandonan por mucho que pase el tiempo.
Recuerdos que vuelven a la luz de un aroma, al sonido de una palabra, o tras el roce de una piel conocida.
Sentimientos que nunca desaparecen por mucho que las sombras traten de oscurecerlos.
Y pensamientos insistentes que solo pretenden dibujar una sonrisa.
Hay momentos únicos, personalmente nítidos, que necesitamos revivir.
Secretos evocadores que son inconfesables.
Anécdotas que han escrito una página importante en nuestra historia.
Y labios que impregnan un manantial de ternura.
Hay palabras que engrandecen la importancia de existir.
Sonidos que nos hacen dichosos.
Caricias que rejuvenecen el cuerpo.
Y verbos prohibidos que nos elevan a la luna.

martes, 20 de octubre de 2015

Nueva reseña de El olor de los ausentes

A Cande Rodríguez la conozco de hace poquito, pero no me hace falta más para intuir que es una persona generosa, detallista y gran lectora.
Cande ha tenido la amabilidad de escribir una breve reseña de El olor de los ausentes, y yo que se lo agradezco enormemente. Porque no hay nada más gratificante que cerrar el círculo escritor-lector y poder conocer las sensaciones causadas con una novela que, al fin y al cabo, termina perteneciendo al que la lee y la disfruta.
Aquí os dejo sus palabras.
Gracias Cande

Reseña de: El olor de los ausentes
Por Cande Rodríguez


Nada más comenzar el primer capítulo supe que me había atrapado.
El olor de los ausentes.
La novela de Inma Vinuesa está llena de pasión. Con ella nos conduce al amor y desamor, rincones del alma ante contratiempos. Narra con exquisita técnica literaria las soledades humanas. Juan y Rosa, dos jóvenes que se encuentran en medio de historias paralelas pero desconocidas, hasta que se convierte en problema. La isla de Lanzarote es su escenario donde aparecen desgarradoras y a la vez tiernas escenas. Es el olor protagonista indiscutible. El aroma se hace hueco en todos los rincones de la obra, tan cercano que en ocasiones lo puedes percibir. Los conflictos aparecen en todas sus páginas y es por eso, que quizás la autora quiso regalarnos dos finales.

P.d: Cande se queda con el final II


viernes, 9 de octubre de 2015

Corazón roto

Silencio
El eco de las voces atávicas se acallan,
y el viento susurra canciones olvidadas.
Incansable.
Porque no hay palabras para explicar lo que siento,
si oteo la triste oquedad de mis recuerdos de niño.
Al final del túnel siempre espera
tu sonrisa juguetona,
y me ofrece una mano apacible
que sostiene mi corazón
roto.

domingo, 20 de septiembre de 2015

En la Librería de mujeres


El 18 de septiembre estuve hablando de El olor de los ausentes en la librería de mujeres. Un espacio con encanto, con personalidad propia, con olor a letras. 
Izaskun, su dueña, acondicionó el lugar de tal manera que me pareció la sala de estar de una casa acogedora. No puedo negar que, cuando me invitó a sentarme en el pequeño sofá negro, estaba nerviosa, un nervio de responsabilidad y respeto por todas las personas (conocedoras o no de la novela) que amablemente se acercaron para escuchar y compartir una hora de tertulia. 
Nada más comenzar a hablar, noté el interés de Izaskun por conocer cómo es escribir una primera novela en solitario, qué de especial tiene el trabajo de elaboración de una historia ficticia, cuáles son las sensaciones de un escritor a lo largo de la creación de una obra. Eso me reconfortó y me tranquilizó, inmediatamente noté que mi criatura, por la que había estado tanto tiempo trabajando, despertaba, por lo menos, una gran curiosidad.

Y se abrió el turno de preguntas y en ellas me sentí canaria aunque para mí la literatura sea universal y noté que los personajes toman vida propia no solo en la mente del escritor y, a otros buenos escritores que aún no se han atrevido a dar el paso o solo les falta una pizca de decisión, les animé a que se metieran en la aventura de crear sin mirar en las consecuencias futuras, solamente por el placer inmenso de escribir. 
Y hablé de mi novela, de la aventura literaria que fue crear la historia de amor de Juan y Rosa, de las herramientas usadas, de la obligación de luchar por una literatura de calidad, de la originalidad de sus dos finales, finales diferentes pero complementarios donde el orden de los factores no afecta al transcurso inevitable de los acontecimientos.
Y sobre todo terminé con un gran sentimiento de gratitud: por la amabilidad de Izaskun que nos dejó su espacio hasta el final, sin prisas. Por el apoyo de todos los que me acompañaron y que me regalaron esa mirada de satisfacción que se transmite cuando no se nota el paso del tiempo. Por haber conocido a personas que aman la literatura y que dedican su vida a fomentarla y apoyarla, trabajo arduo en los tiempos que corren.
Gracias a todos los que aún les merece la pena seguir leyendo. Gracias.

viernes, 11 de septiembre de 2015

Presentación en Cádiz de: El olor de los ausentes



Hoy me desperté con un mensaje privado de WhatsApp, una nueva felicitación por mi primera novela: El olor de los ausentes. Desde que la presenté el 2 de Julio, esta criatura no ha parado de darme alegrías: felicitaciones, amigos lectores que se enorgullecen, momentos entrañables, entrevistas en radio y prensa, 300 ejemplares ya en la calle y una nueva presentación en Cádiz, mi tierra natal, inolvidable.
Me daba mucho respeto traer la novela a la península por todo lo que ello supone, una novela hay que moverla, promocionarla, y ello conlleva horas de trabajo, muchas. Llevarla bajo el brazo y animar a los que todavía necesitan un rato de lectura a que la lean. Porque hay que ganarse lectores para que la novela siga viva.
El 8 de septiembre en la presentación oímos el primer capítulo en boca de Susana Santamarina con una narración impecable, acompañada por la música original de Nano Otero y Juan Carlos López con sus guitarras españolas. Susana despertó a todo el público de la sala las ganas de seguir leyendo y, por eso, para los que no pudieron asistir os dejo el audio con algunas fotos. Un momento mágico.


http://www.goear.com/listen/5dd4bcc/audio-susana-susana-santamarina










viernes, 21 de agosto de 2015

Reseña de la novela: El olor de los ausente.


Escrita por mi amigo Jesús Rodriguez Patiño, amante y conocedor de la buena literatura. Gracias por tus palabras. 



Cuando Inma Vinuesa me anticipó el título de su nuevo libro, “El olor de los ausentes”, sonó evocador e intenso…, pero muy arriesgado. El olfato es el sentido de los recuerdos y las advertencias, la ausencia es confirmación de pasiones pasadas y futuras. Inma empezaba apostando. Un título atrevido, generador de expectativas al lector. Si la novela no está a la altura, el titulo puede caer en lo pretencioso. Pero la autora apostaba sobre seguro. Sabía que había escrito literatura de la buena: historia, personajes, técnicas narrativas, muchas horas de trabajo, …, podía titular como quisiera, desde la certeza de que el contenido superaba las expectativas que cualquier título pueda generar.  
Cuanto tuve el libro en las manos me gustó la apariencia. El fondo negro con el recuadro gráfico me evocó los clásicos de Cátedra que leíamos en el colegio. Buen comienzo. Con la chica de la foto en portada, la autora nos lanza el primer mensaje de que nos encontraremos ante la historia de una mujer. Segundo punto a su favor. Lo siento señores, el alma femenina es más intensa, compleja e interesante que la nuestra, por lo que me agradó encontrar una protagonista. Inma Vinuesa terminó de convencerme al presentar una novela breve. Los escritores en sus primeras publicaciones tienden a textos largos, donde aprovechan para contar al mundo, y a si mismos, todo lo acumulado en los años de aprendizaje. El escritor tiene la obligación de recortar. Puede, y debe, escribir miles de páginas y dedicar cientos de horas, es su trabajo, pero al lector debe ofrecer únicamente la esencia, extraer hasta la última brizna de paja dejando a los demás tan sólo el grano. Inma Vinuesa nos está presentando una historia en formato breve e intenso, jugando con la metáfora de que el propio libro es un perfume que contiene el “olor de los ausentes”, sin necesidad de entregarnos una colonia de litro.
“El olor de los ausentes” es una novela atrevida y difícil. Intensa. Novela de pasiones. ¿Es una novela de amor? La pasión del amor está presente (Alma-Juan padre, Rosa-Juan hijo) pero no la he vivido como una novela de amor. ¿Es una novela de búsqueda personal? Todos los personajes permanecen en búsqueda constante pero tampoco la definiría como una novela de búsqueda. ¿Es novela de lo que pudo ser y no fue? También, pero tampoco. ¿Entonces? Creo que es una novela de soledades. Los hilos conductores son el amor, la búsqueda, los encuentros y desencuentros, pero el destino es la soledad, los silencios, las ausencias. Todos los personajes, incluso la esposa-madre de los Arteaga, viven encerrados en una profunda y perpetua soledad, “…a mis soledades voy, de mis soledades vengo…”
Lo más sugerente de la novela es que Inma Vinuesa nos muestra estas pasiones por medio de un instinto: el olfato. Consigue que los olores impregnen toda la novela. No sólo los escenarios, los personajes huelen. Las imágenes que plasma en su libro son más olfativas que visuales.
¿Y cómo lo consigue? Es aquí donde Inma Vinuesa nos muestra el camino. La conjunción de la sensibilidad de la autora con un extenso conocimiento y aplicación de técnicas literarias, unido a las horas de trabajo que sean necesarias hasta alcanzar un excelente resultado.
 “El olor de los ausentes” no se ha escrito desde la sensibilidad del corazón. Inma Vinuesa lo ha escrito desde la sensibilidad que nace en las tripas, donde habitan las pasiones profundas, las que cuesta sacar, las intensas, las verdaderas. Y lo consigue y lo plasma en su obra removiendo a su vez al lector al que en ningún momento permite comodidad o indiferencia ante la historia y sus personajes. La relación entre la autora y sus lectores es necesariamente apasionada.
La novela es un derroche de técnica y recursos literarios. Desconozco si el escritor nace, se hace o ambas cosas. Lo que sí sé después de leer “El olor de los ausentes” es que Inma Vinuesa es una escritora que conoce y maneja inteligentemente las técnicas de su profesión. Desde las más complejas (ha conseguido otorgar un ritmo perfecto a la historia, hacía tiempo que no leía una novela de una sentada) a los recursos más sencillos (como dar a los protagonistas los nombres de Alma, Rosa o Juan que invitan a “olerlos”), están presentes en todas las páginas del libro.
La sorpresa de los dos finales tendrá sus partidarios y detractores. Intuyo que la historia y la autora deseaban un final negro. Pero por nuestra educación Walt Disney la mayoría de los lectores preferirían un final rosa. ¿Qué debe prevalecer: la propia historia, lo que el autor quiere trasladarnos o lo que el lector desea leer? Para resolver esta encrucijada Inma Vinuesa opta por una alternativa muy inteligente: deja al libre albedrío del lector un final u otro, o incluso ambos o un tercero imaginado por el propio lector. Con ello consigue que la historia no muera en el punto y final del texto impreso, permaneciendo viva en los lectores por el necesario planteamiento personal sobre los posibles y diferentes finales. Gran recurso. La novela sigue viva, no termina en su lectura, generando dudas o convicciones más allá del propio texto escrito.
Por último no cabe duda de que es un libro muy trabajado. Es una novela hecha con oficio y mucho respeto hacia el lector, cuidando los detalles con mimo. Es indudable que hay mucho talento pero también hay mucha constancia. Se nota que Inma Vinuesa ha dedicado infinidad de horas a esta novela.  
Querida amiga Inma, una vez más nos muestras que eres una excelente escritora. No pares nunca de escribir y no tardes en enriquecernos con un nuevo libro. Gracias.      

domingo, 9 de agosto de 2015

Todas las personas que mueren de amor



Tenía pendiente una reseña de la última novela de Víctor Álamo de la Rosa: Todas las personas que mueren de amor.
Era de recibo hacerlo, no solo porque Víctor es uno de mis escritores de cabecera, sino porque en este libro he descubierto a un Víctor diferente, un Víctor que me ha sorprendido más si cabe, un Víctor que para mí, si ya estaba consagrado como uno de los mejores escritores del siglo XXI, ahora es que no me cabe ni la más mínima duda.

                                                      


Algunos me pueden decir que la historia no es gran cosa, que es posible que esperaran más de ella y de un título tan sugerente, que parece que la trama de esta novela pase como una brisa ligera, hasta desapercibida para algunos, y no como un huracán, como nos tiene él acostumbrados.
Sí, quizás. Pero si nos gusta la literatura y conocemos la trayectoria de Víctor nos daremos cuenta que, Todas las personas que mueren de amor, es una genialidad literaria. Porque yo, personalmente, me quedo con todo lo literario que hay en estas 168 páginas.
Si abrimos un poco los ojos y vemos más allá de la mera historia, nos daremos cuenta todo lo que encierra esta novela, todas las herramientas que Víctor con su maestría ha sabido encajar en cada una de estas páginas, como el que no quiere la cosa, así disimulado. Diciéndonos, aquí va esto a ver si eres capaz de darte cuenta, a ver si eres capaz de saber cuanto de Víctor y de su sabiduría hay metido y medido en cada uno de los capítulos. Porque en esta novela Víctor Álamo de la Rosa ha conseguido que la estructura también hable, utilizando capítulos desordenados en tamaño y forma, sin numerar ni separar. También ha desordenado el tiempo para jugar con los lectores al escondite y que no te aburras en uno solo de sus párrafos y adivines cuando habla del pasado, cuando del presente, cuanto hay de imaginación y cuanto de realidad. Ha metido monólogos interiores como parte de la propia configuración del personaje. Es capaz hasta de cambiar la voz narrativa sin avisarte, sin que te chirríe, todo lo contrario. Ha conseguido que esas voces formen parte de una conversación entre personajes y lector, nos ha metido en su novela, y nos habla e incluso nos deja responder a sus preguntas. Víctor ha metido escenarios fantasmas en una realidad personal dura, sin tapujos, reflexionando sobre temas que todos en alguna ocasión nos hemos planteado, sobre todo tratándose de salud. Y con ello quiero decir que es capaz de meterse dentro de cada uno a través de las dudas y reflexiones de su personaje, es capaz de hacer sencillo lo más complicado del ser humano, el mundo interior.
Víctor Álamo de la Rosa es original y atrevido en la escritura, y eso solo lo puede hacer aquel escritor que tiene un sillón privilegiado dentro de este arte, eso solo lo puede hacer el que sabe, al que no le da miedo nada, porque nada le coge por sorpresa.
Deciros que: Todas las personas que mueren de amor, es una novela para disfrutar en una sobremesa, o por la noche cuando todo está en silencio, tranquilos, sin que os importe el paso del tiempo. Que es una novela de las que hay que releer, para perderse en ella, y poder analizar los mil y un detalles de su maestría, para poder disfrutarla en su plenitud.
Y, como colofón, un final sorprendente, que ha sido capaz de contarnos desde el principio de la novela sin que nos demos cuenta. ¿Cómo se puede haber tanta magia en tan poco espacio? Pregúntenselo al escritor. Hablen con el maestro.
Enhorabuena Víctor.

sábado, 8 de agosto de 2015

Por fin



El 8 de Septiembre a las 20:00 horas en el Colegio de peritos e ingenieros técnicos de Cádiz presentación de la novela:

El olor de los ausentes


Os espero allí con muchas sorpresas.

domingo, 19 de julio de 2015

Mil gracias


Os dejo algunas frases de lectores que me han escrito en privado y que me gustaría compartir con todos:

- Me ha encantado, entusiasmado, chiflado. Espero que pronto comiences tu segundo libro.
                                                                                                                              J.C Besada

- Acabo de terminar tu novela y me ha encantado. Estoy deseando leer la próxima. Tienes un don y debes aprovecharlo.
                                                                                                                             E. Espinosa

- Joder Inma, acabo de terminar tu novela. No veas. Te quedaste a gusto. Brutal. Me ha encantado.
                                                                                                                              S. Santamarina

- Sublime.
                F. Martín

- No he podido soltarla.
                E. Regalado

- Novela intensa y difícil como son las cosas que merecen la pena en esta vida. Escrita con y desde las tripas para remover las comodidades del lector. No la he leído, la he vivido. Como Juan Ramón Jiménez invoco a la inteligencia para hallar el nombre preciso de las cosas: Excelencia y trabajo. Enhorabuena. Solo me queda confiar que el tiempo sea breve hasta tu segunda novela.
J. Rodriguez

- Ayer terminé de leer la novela y me encantó. Me quedé atónita con el final, no podía creérmelo. ¡¡¡Sorprendente!!!
E. Pozo


- Buen trabajo. A esperar el próximo.
M. Gallego

- Acabé tu libro... en primera instancia. Los dos finales merecen una segunda lectura. Me ha encantado. Enhorabuena por tu trabajo y gracias por lo que he disfrutado con su lectura.
M. Basterra


Gracias a todos, a los que me han dado la enhorabuena en persona y a los que han dedicado un tiempo a leer y a compartir su opinión con terceros.


La única y verdadera gratificación del trabajo de escribir sois ustedes: los lectores.

MUCHAS GRACIAS

sábado, 4 de julio de 2015

Presentación "El olor de los ausentes"





PRESENTACIÓN:

EL OLOR DE LOS AUSENTES



Hay días inolvidables, momentos que se han grabado en la memoria y que no logrará borrar ni el deshacer de los años. 

Gracias a mi familia, a mis amigos, a los inseparables, a los esféricos, a los esbrújulos, a los compañeros, a los curiosos lectores...

Gracias a todos lo que me acompañaron, a todos los que tuvieron la paciencia de esperar una cola interminable para compartir unos pocos minutos conmigo, por una firma y una dedicatoria.





GRACIAS







viernes, 12 de junio de 2015



CONFIRMADO:

2 DE JULIO A LAS 19:30

En el Real Club Náutico de Santa Cruz de Tenerife

presentación de mi novela:


Os espero a todos.

sábado, 30 de mayo de 2015

Portada y contraportada de: El olor de los ausentes



Me encanta como ha quedado la portada, contraportada y solapas. Ya está todo dispuesto, en pocos días la tenemos aquí en Tenerife.
Preparando la presentación con muchos nervios pero también con mucha ilusión.

miércoles, 20 de mayo de 2015

Un aperitivo

Os dejo la primera página de la novela, para abrir boca.

El olor de los ausentes
Novela
Inma Vinuesa




Capítulo I




Su vientre explotaría, seguro que iba a explotar de un momento a otro. El dolor era tan pero tan fuerte que solo quería desaparecer, esfumarse en un golpe de magia y posarse sobre una nube, blanda, y volar hacia otro planeta donde no existieran estos agudos pinchazos de dolor ni este reguero torturante de sanguinolencias.
Pero permaneció allí, despatarrada, tirada en el suelo sucio del cuarto de baño, retorcida, envuelta en unas sangres cada vez más abundantes. No encontraba alivio. Se estaba partiendo en dos y los oleajes del dolor batían cada vez con más fuerza, astillándola. Respiró hondo y reunió ánimos para estirarse y alcanzar la ginebra. Siempre tenía una botella cerca. La destapó y empezó a lamer el chorro que caía sin control por el temblor de su brazo. Se pudo incorporar con dificultad, serpenteando por la pared del dormitorio. El alcohol me dará energía, pensó, engañándose, como siempre hacen quienes ponen sus esperanzas en la botella. Pero se volvió a caer, deslizándose pesadamente entre la cama y la puerta. No puedo más. No puedo más. Beber era lo único que le mitigaba el dolor, y no dejó de tragar hasta que las fuerzas se le fueron escurriendo poco a poco con la hemorragia del parto.
                Las contracciones no la dejaban respirar, pero ese olor, su olor, seguía allí, adherido a las paredes de la habitación, impregnándolo todo, como el primer día. Por eso, si el bebé fuera niña, no podría llamarse de otra manera: no había otro nombre posible. Desde que se acostó con él, todo olía a rosas. Rosas. Rosas. Quizás porque cada vez que se rozaba la abultada barriga, la imagen de su dedo perfilando la rosa tatuada en su espalda se volvía nítida y las aletas de la nariz se le abrían igual que si oliera una flor recién cortada del jardín. O quizás por culpa de esas sensaciones que se le quedaron incrustadas en su memoria, y que hicieron de él un hombre inolvidable aunque ausente.

domingo, 26 de abril de 2015

El olor de los ausentes




Mi primera novela: El olor de los ausentes, ya es una realidad. Está camino de imprenta gracias a la editora Elena Morales y a su editorial Escritura entre las nubes.

Estoy muy contenta por el trabajo realizado y solo faltan unos meses para empezar las presentaciones, la promoción y la venta en librerías. 

Os mantendré informados. Sé que muchos de ustedes esperaban esta noticia desde que cerré la gaveta para escribirla. El proyecto ya nació y, en breve, se presentará en sociedad.

Muchas gracias por vuestra paciencia y apoyo. Espero no defraudar con este mi primer trabajo en solitario.

Y para abrir boca os dejo una reseña de la reconocida escritora Ana Joyanes:

El olor de Rosa es el olor de todas las rosas. Quintaesencia del amor y del deseo. No cabe otro anhelo en su alma.

¿A qué huele la ausencia? ¿Y el dolor?
El olfato es el sentido primigenio, el que nos alerta de los peligros y nos trae el pasado al presente.
En “El olor de los ausentes” el olfato se hace dueño y señor de la historia, trasciende de su función para erigirse en metáfora y materia, para invadir cada resquicio de las almas de los protagonistas y de quienes asistimos al devenir de sus vidas.
Unas vidas que comienzan con dolor:“Su vientre explotaría, seguro que iba a explotar de un momento a otro”, y avanzan entre las brumas de los deseos no satisfechos y las dudas, a través de la pasión y la cobardía, del abandono y el encuentro. Y los olores.
Personajes perdidos en sus soledades, inmersos en el claroscuro de las verdades ocultas y las obsesiones, confundidos en su necesidad de amor, embotados por las esencias que imprimen sus recuerdos y anhelos.
Dos obsesiones marcarán la vida de Rosa y Juan. Rosa busca el rastro de su madre, Juan, el aroma de Rosa.
Y frente a ellos, de espaldas a ellos, la pasión de Juan Arteaga por Alma, su voyeurismo emocional, su necesidad siempre silenciada.
La cara y la cruz, relaciones cruzadas, tangenciales, que se rozan apenas, sin llegar a contactar más que para dejar el regusto acre de lo que pudo ser.
Los protagonistas de “El olor de los ausentes” aspiran a la redonda magia de la felicidad y persiguen su aromática estela como el adicto que necesita su dosis.
Con una prosa enérgica y precisa, de imágenes potentes y lirismo bien dosificado, Inma Vinuesa crea en “El olor de los ausentes” una historia distinta, original en su concepción y desarrollo, rebosante de sentimientos y sensaciones, donde el olor es el pilar básico alrededor del cual pivotan los acontecimientos, que se arremolinan y se nos cuelan en los sentidos como esos aromas que inundan la vida de sus personajes.
Olor a humo y a rosas, a claveles blancos y orégano, a cola de gato, acalifa y brezo.
¿A qué huelen la obsesión y las dudas?
¿A qué huele el amor?




Ana Joyanes Romo

lunes, 13 de abril de 2015

La muerte juega a los dados

La muerte juega a los dados
Autora: Clara Obligado
Muchas veces tenemos presentimientos, intuimos que, una persona, un espectáculo, un libro, esconde algo inexplicable, sorpresas únicas que nos harán pasar momentos buenos o, tal vez, distintos o, sin duda, interesantes.
Clara Obligado me ha propuesto jugar a los dados y el tablero es su libro. Ella hace su primera tirada, me muestra el inicio del juego y me lanza una pregunta: ¿quién es el asesino de Hector Lejárraga?
Pero lejos de coger el protagonismo en el juego, me reta a que yo tire los dados también, y a que investigue. Me deja imaginar y avanzar a la par que ella. Me pide que construyamos juntas una historia familiar donde cada personaje va formando parte de un todo, la historia de una saga tan estructurada como los Buendía, con casi un siglo de historia y con un muerto a sus espaldas. Pero, no creáis que escribe una historia interminable, tiene el arte de ir dándonos pinceladas con cada uno de sus cuentos y nos hace participe en el juego de escribir, uno que ella sola con este libro se ha inventado, porque Clara Obligado es inventora de relatos, de palabras, de estrategias literarias. Nos deja tirar los dados de la historia. A veces, hasta casi me da el testigo y soy yo la que escribo. No hay nada como que te hagan sentir ganadora en un juego de estrategia, o como construir un puzzle gigante, o ser copartícipe de una creación, incluso de predecir el futuro. Clara lo ha conseguido, ha conseguido escribir toda una saga, una historia de cien años en doscientas y pico de páginas con intrigas, sueños, amores, guerras, abusos, asesinatos. Y en cada tirada de dados, en cada cuento, Clara Obligado nos demuestra su experiencia, y nos guía. Y, como buena escritora que es, con sabiduría y, como buena profesora que es, con participación.
La verdad, que este juego me ha enganchado, incluso en ocasiones hasta viciarme. Mi intuición no me falló, este libro está lleno de sorpresas.
Pero una cosa te quiero decir Clara, sabías que este libro no iba a ser un libro de cuentos, desde el principio lo tenías claro. Tenías claro que era una novela y sabías perfectamente cual sería su final.
Has jugado con ventaja y tengo que reconocer que me has ganado.

jueves, 26 de marzo de 2015

El abrazo

Cuando María se cortó el dedo, no lloró. Ni una lágrima. Aunque el suelo se cubriera de rojo y el brazo se le durmiera de apretar y apretar intentando parar la hemorragia. Aunque fuera la mano derecha, certera diestra que tantas alegrías le dio.
No lloró.
Dando tumbos, salió de casa y llamó a la puerta de su vecino Juan. El serio, el que no daba los buenos días ni las buenas noches, el alto de ojos verdes y mirada serena.Con el que María soñaba despierta.Con el que se hubiera acostado sin preguntar porqué ni responder cómo.
Cuando abrió la puerta María se desvaneció sobre él.
Su primer abrazo. Y el último.

jueves, 19 de marzo de 2015

Solo para ti

Hoy no es un día cualquiera.
Mañana lluviosa y tarde de niebla.
Hoy podrías haber venido, besado mis labios y buscado mi tiempo.
Seguro que tu sonrisa habría despertado a este tímido sol que esconde sus rayos.
Disfrutaríamos de un vino y bailaríamos boleros.
Me regalarías caricias retozando entre almohadas blancas.
Compartiríamos la noche sintiendo la cercanía de antaño.
Recuperándote.
Mañana no será un día cualquiera.
Volverás como todos los días del después.
Y cumplirás un año más de ausencia.
Silencioso cumpleaños de recuerdos, de notas musicales, de cálidas conversaciones.
Ya dejé de cumplir amores desde que te fuiste.
Abandoné las gracias y desgracias que rodean al veinte.
Los cambié por anécdotas, por canciones y palabras.
Más vale ser cabeza de ratón, princesa.
La magia de la sabiduría.
Te quiero y siempre te querré.

viernes, 6 de marzo de 2015

Merece

Merece la pena la vida
Aunque la noche derrita la luna
Y la nitidez de tu mirada se pierda en el tiempo
Y la manzana se pudra de esperar aburrida

Merece la pena la vida
Porque tropiezo en tus ojos
Y el viento cansino de pronto susurra tu nombre
Y mi boca saborea el asfalto de tu piel

Merece la pena la vida
Aunque la luz del día no me despierte
Y la distancia congele el camino
Y los años rompan la frialdad de mi cuerpo

Merece la pena la vida
Porque el sueño insistente golpea mi hombro
Y eres real en esta sombra perpetua
Continuo, triunfo, certero

Merece la pena la vida
Merece
la pena

viernes, 20 de febrero de 2015

Mi propia vida

La vida es redonda, redonda en sus gustos.
No consigo recordar cuando entré en la rueda de la fortuna. Quizás me apuntaron con la flecha de cupido. Casi no reconozco los primeros años. Pero ahora pensando nada fue por casualidad.

Estoy convencido que formo parte de un engranaje. Una sólida maquinaria en la que las variables no existen, con infinitas dimensiones y multitud de planos. Que me arrojaron a ella siendo una molécula, un diminuto átomo que se transforma y ocupa el espacio, y que vaga por esta espiral. Camino infinito de aventuras.
Me voy encontrando con diferentes elementos, aquellos que me hicieron persona: la supervivencia, el miedo, la amistad, el placer, la inteligencia, la duda, el amor, las arrugas, la soledad, la fortaleza, la enfermedad…
Y aunque el tiempo parezca lineal, me envuelve con brazos de acero, volumen infinito que me engloba y me enseña un juego de estrategia difícil de resolver. Un día conoceré a alguien que será crucial en mi vida. O viviré una experiencia que enlentecerá mis giros. O quizás me empeñe en un proyecto que me hará vagar a la deriva, pero siempre dentro de una órbita.
Por eso, cuando estrecho mi mano sé que no es en vano y que esa energía alterará el orden del planeta. Y si doy un beso las consecuencias podrán notarse en el extremo opuesto del mundo como un tsunami sin freno. Y si lloro, mis lágrimas a lo mejor rieguen parte de la tierra seca. Y que un sueño sea un trozo de pasado o de futuro, o quizás parte de una película que, por desgracia, algún día tendrá su fin.

Nada es por casualidad.

miércoles, 18 de febrero de 2015

Las vidas posibles de Mr. Nobody


Nunca me había pasado antes. Llevo cuatro días dándole vueltas a esta película, desde que mi hija, con muy buen criterio, me animó a que la viera con esa frase hecha de: es una de mis películas favorita. Y con la que pensé: ¿qué tendrá de especial para que sea una de sus favoritas?

No puedo calificarla de peliculón, ni siquiera me sonaba que fuera una película muy nombrada, pero la realidad es que me quedé pegada a la pantalla y el resto del mundo desapareció en esas dos horas. Pero también quizás durante varias horas posteriores y, hasta me atrevería a decir, que aún me provoca momentos de ausencia pensativa.

Las vidas posibles de Mr. Nobody es imaginación pura, con miles de detalles cuidados que hilvanan de manera meticulosa escenas que aparentemente no tienen conexión entre si. Y que te obligan a preguntarte muchas veces durante el film: ¿Esto de que va? pero va, si que va. Va saltando del pasado al futuro, de una vida a otra y, lejos de hacerte perder en el camino, te mantiene en vilo hasta el final. Un final donde, de manera muy sutil, se desvelan todos esos trozos de vida aparentemente inconexos y sin sentido.

Solo os comentaré un detalle que me pareció una genialidad, en cada vida predomina un color, es la forma de distinguirlas. No os diré más porque hay que verla.
Todavía me pregunto si en esa cantidad de vidas entrecruzadas alguna de ellas era cierta, si todas eran ciertas o si ninguna la llegó a vivir en realidad. Pero todas fueron posibles.

Me gustan las películas que me hacen pensar y que orbitan durante días por mi cabeza. Es una buena señal, os lo aseguro.